Día 3 .- Sábado 8 Nov de 2008

Mañana de excursión. A las 9.00 camino Timanfaya. La verdad es que quedamos contentos con la organización, el guía, y todo en general.

El paisaje es espectacular, cuando dicen que es como la luna es cierto. Lo primero te llevan al centro donde hay un restaurante y te hacen las 3 conocidas demostraciones. Primero te dan gravilla y notas que está que arde. Luego echan paja en un agujero a dos metros y ves cómo prende en cuestión de segundos. Y por último tienen unos tubos preparados por los que echan agua a 10m de profundidad y sale disparada como un géiser (según la echan).
 

Timanfaya

Luego visitas la barbacoa natural y el interior del restaurante donde se encuentra el tronco seco de una higuera y los huesos de un dromedario. Según cuenta la leyenda el pastor Hilario subió al monte donde plantó la higuera durante 50 años con su camello, pero la higuera nunca dio fruto porque no se podía alimentar del fuego.

Barbacoa;”>Hilario

A continuación te llevan en autobus por una zona restringida donde ves los diferentes cráteres y volcanes, además de otras curiosidades como los diferentes tonos rojizos y amarillentos del terreno por las diferentes concentraciones de hierro y azufre etc.

Crater

Seguido te llevan a montar en camello, o mejor dicho dromedario… esto no está incluido en la visita para que lo haga el que quiera, son 12e por camello, es decir, 6e por persona y el recorrido será de unos 15-20 minutos. La experiencia está divertida…

Camello

Seguido a la Geria a probar el vino blanco. El origen de la Geria parte de la necesidad de aprovechar el terreno recubierto de las arenas volcánicas. Los campesinos descubrieron que las plantas recubiertas por esta arena crecían mejor así que se cava la arena volcánica hasta encontrar el suelo y se plantan las viñas. Además se protegen con un muro del viento resultando el paisaje característico de esta región. La clave está en que el material volcánico absorbe y conserva muy bien la humedad. Este sistema se ha utilizado a lo largo de toda la isla, llevando la arena y haciendo una especie de Gerias “artificiales”, si bien la que se visita es totalmente natural. Sorprende la adaptación al medio y como en un ambiente tan hostil para el cultivo de viñas se consigue una producción de tanta calidad. En fin, que probamos dos tipos de vino blanco, dulce y seco y ya de vuelta para el hotel.

Comer, un poco de descanso en la piscina hasta que llegaron de un club de buceo para dar unas clases en la piscina con su equipación etc. No estuvo mal, lo bonito hubiera sido en el mar, pero no nos coincidió así que para otra ocasión.

This entry was posted on Saturday, November 15th, 2008 at 4:09 pm and is filed under Viaje a Lanzarote. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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