Día 4 .- Sábado 29 Jul de 2006

Llevábamos 3 días a tope y decidimos que nos merecíamos un día un poco más relajado. Una de las opciones para el día era por lo tanto dar un paseo en barco por el Sena. Con esa idea salimos primero hacia los Invalidos que no habíamos visto y luego el paseo en el BatoBus que nos dejaría en la torre Eiffel para ver la zona de Trocadero que teníamos aún pendiente.

El barco lo cogimos en Orsay. En las orillas del Sena había varios barcos turísticos (los que incluyen cena y/o espectáculo, los de mismo sitio de salida y destino – Notre Dame es uno de los más habituales – etc.). El que cogimos nosotros era una especie de autobús donde montabas en una de las ocho paradas del recorrido y te bajabas donde querías. El billete de 11e sirve para montar todo el día.

Bajar y a la zona de Trocadero, un buen sitio para sentarse un rato en los jardines…

Seguimos andando hacia el Palais de Tokyo (el museo de arte moderno) y el puente del Alma.

Desde aquí y bordeando el Sena caminamos hacia la plaza de la Concordia. En el camino nos cruzamos con una estatua de Churchill en el que se recordaba el 14 de Julio de 1941 cuando se rindieron las últimas unidades filo-germanas en territorio francés ante los aliados.

El plan para el día dejaba para la tarde Sacre Coeur y Montmartre y bajar al atardecer a Pigalle, una zona de marcha. Como íbamos con tiempo decidimos entrar de camino en la Ópera.

Cogimos el metro para subir a Montmartre. Según ibamos hacia el funicular para subir a Sacre Coeur vimos un manifestación en contra de los ataques hacia el Libano e Hizbulá llevados a cabo por Israel.

Llegamos a pie del Sacre Coeur y desde abajo la vista era perfecta. Decidimos subir en el funicular (el paris visite servía). Desde arriba también se podía ver toda la ciudad. Aprovechamos para comer algo.

En la Place du Tertre y los alrededores decenas de artistas se dedican a realizar caricaturas, retratos o siluetas de los turistas. A Montmartre se le llama a menudo el “barrio de los Pintores”. Los precios variaban entre los 60 y 100e por un retrato de dos personas (si te ven joven y sin mucha pinta de tener dinero siempre puedes regatear).

Bajamos ya a Pigalle en busca del famoso Moulin Rouge. La avenida repleta de Sex-shops, discotecas y locales de espectáculos varios. La entrada en el Moulin Rouge costaba 100e con media botella de champán, un poco caro así que lo dejamos para otra ocasión. También nos habría gustado ir a la Opera, pero estabamos ya bastante cansados.

This entry was posted on Monday, July 21st, 2008 at 9:27 pm and is filed under Viaje a Paris. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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